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Un crecimiento anormal de bacterias dentro de la vejiga, que es el órgano que almacena la orina y es similar a un globo, causa una infección urinaria, también llamada cistitis. Las infecciones de la vejiga son unas de las infecciones bacterianas más comunes que afectan a los seres humanos y hasta un tercio de todas las mujeres padecen al menos una infección en algún momento de sus vidas.

Las infecciones de la vejiga se clasifican como simples o complicadas. Las infecciones simples de la vejiga afectan sólo a las mujeres sanas con sistemas urinarios normales. Las infecciones de la vejiga son raras en hombres que, por lo demás, son sanos, de modo que los hombres se incluyen en la categoría complicada con los miembros de ambos sexos que tienen sistemas urinarios anormales.

  • Infecciones simples de la vejiga: las infecciones simples aparecen cuando las bacterias viajan al interior de la vejiga. Dada la estructura del sistema urinario femenino, las mujeres son mucho más propensas que los hombres a contraer estas infecciones. En las mujeres, la apertura de la uretra (por donde sale la orina) está cerca del recto. Por lo tanto, las bacterias pueden viajar desde el recto, en donde la cuenta de bacterias es alto, hacia el área alrededor de la vagina y la uretra. Desde allí, es un viaje corto (4 centímetros o menos de 2 pulgadas) a través de la uretra, hacia la vejiga. Las relaciones sexuales pueden impulsar las bacterias hacia dentro de la vejiga, entonces hay un mayor riesgo de infecciones urinarias (en la vejiga) en las mujeres sexualmente activas. El pasar el papel higiénico de atrás hacia adelante luego de defecar (evacuar) también puede transferir bacterias del recto hacia la uretra. Por esta razón, las mujeres siempre deben tratar de limpiarse desde adelante hacia atrás.
  • Infecciones complicadas de la vejiga: las infecciones de la vejiga se clasifican como complicadas cuando afectan a las personas con un sistema urinario anormal que hace que estas infecciones sean más difíciles de tratar. Todas las infecciones de la vejiga se consideran complicadas cuando afectan a los hombres, porque la uretra masculina larga debería evitar que las bacterias entren en la vejiga. Sin embargo, si el flujo normal de orina está obstruido o la orina se retiene en la vejiga, las bacterias se multiplicarán allí, lo que aumenta el riesgo de infección. Una razón por la que puede retenerse orina en la vejiga es el daño nervioso, ya sea por una lesión, como una lesión de la médula espinal, o por una enfermedad, como la diabetes. El motivo más común para la obstrucción del flujo de orina en los hombres es el agrandamiento de la próstata (hipertrofia prostática), común en los hombres de más de 50 años. Los pacientes con sondas urinarias permanentes (un tubo insertado dentro de la uretra que drena la orina) también tienen índices altos de infecciones urinarias porque las bacterias suben por la pared de la sonda hacia la vejiga.

 

Síntomas

Infección urinaria simple: una infección urinaria causa inflamación (irritación e hinchazón) de la vejiga y de la uretra. Esto produce la aparición súbita (de repente) de un grupo predecible de síntomas. Muchas mujeres que han tenido una infección urinaria anteriormente pueden identificar fácilmente los síntomas cuando tienen otra infección. Generalmente, estos síntomas incluyen una o más de las siguientes situaciones:

  • la necesidad de orinar con más frecuencia de lo normal, aunque sólo se eliminan pequeñas cantidades de orina cada vez
  • una necesidad repentina de orinar
  • dolor, ardor u otra molestia al orinar
  • la necesidad de orinar por la noche
  • dolor en la parte inferior del abdomen
  • sangre en la orina
  • orina que es turbia, tiene un olor desagradable o inusualmente fuerte

Una infección urinaria en un niño pequeño puede causar episodios nuevos de enuresis (orinarse en la cama durante la noche) como único síntoma.

Infección complicada de la vejiga: por lo general, las personas con infecciones complicadas de la vejiga tienen síntomas similares a aquellas con infecciones simples. Sin embargo, es posible que los pacientes también presenten otros síntomas como fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos, dolor en la zona lumbar, dolor de espalda, o confusión si las bacterias se propagan desde el sistema urinario hacia el torrente sanguíneo (la sangre) o el riñón.

Las infecciones complicadas de la vejiga requieren un tratamiento más prolongado que las infecciones simples. Es posible que también se necesiten más pruebas para observar la estructura o el funcionamiento del sistema urinario.

Diagnóstico

Su médico le hará preguntas acerca de los síntomas que son típicos de una infección de vejiga y también le preguntará si tiene fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos, dolor en la zona lumbar y otros síntomas que puedan sugerir una infección más seria. Si ha tenido infecciones de la vejiga anteriormente, es posible que el médico realice el diagnóstico del problema por teléfono si no está embarazada y no tiene ninguna secreción vaginal. Si los síntomas no son exactamente como los de las infecciones de la vejiga anteriores, probablemente necesitará ir al consultorio y, probablemente, un análisis de orina.

Las mujeres que tienen infecciones de la vejiga por primera vez, todos los hombres, los niños y las personas con cualquier infección de la vejiga potencialmente complicada necesitarán visitar al médico. El médico lo examinará y le pedirá una muestra de orina. Hará un análisis de orina en el consultorio para buscar signos de una infección activa. La muestra de orina también podría enviarse a un laboratorio para hacer un cultivo para identificar el tipo exacto de bacteria. A menudo también se realiza una prueba especial, llamada prueba de sensibilidad, para determinar cuáles antibióticos combatirán eficazmente la infección. Antes de proporcionar una muestra de orina, debe limpiar el orificio uretral con un paño esterilizado. Esta muestra debe recogerse a la mitad de la micción (cuado se orina) para evitar contaminar la orina con las bacterias que viven alrededor de la uretra.

Duración

A menudo, las mujeres con infecciones de la vejiga simples mejoran horas después de tomar la primera dosis de antibióticos y todos los síntomas deben desaparecer dentro de los tres días. Sin embargo, las personas con infecciones complicadas, como los hombres con agrandamiento de la próstata, pueden tener síntomas prolongados. Si los pacientes tienen sondas permanentes en el lugar, es difícil eliminar las bacterias del sistema urinario a menos de que se retire el catéter.

Prevención

Las mujeres pueden ayudar a prevenir las infecciones urinarias si se limpian de adelante hacia atrás con papel higiénico luego de defecar (evacuar) y si orinan luego de tener relaciones sexuales. Algunas mujeres que tienen dos o más infecciones urinarias por año toman un antibiótico luego de las relaciones sexuales, tres veces por semana o a diario para evitar las infecciones. Otras medidas que probablemente ayuden a prevenir las infecciones urinarias incluyen ir al baño tan pronto como siente la necesidad de orinar, beber muchos líquidos todos los días y evitar el uso de un diafragma como método anticonceptivo porque puede aumentar el riesgo de tener cistitis. Algunos estudios sugieren que el beber jugo de arándanos o el  tomar vitamina C también puede disminuir el riesgo de contraer una infección de las vías urinarias.

Tratamiento

El tratamiento varía según el tipo de problema.

Infección de la vejiga simple Generalmente, las infecciones de la vejiga simples en las mujeres se tratan con tres días de antibiótico, como el sulfametoxazol (Bactrim, Septra, Cotrimoxazol). Las mujeres con infecciones urinarias recurrentes (más de dos por año) pueden beneficiarse de tomar antibióticos preventivos, ya sea en una dosis regular o luego de las relaciones sexuales.

Infecciones de la vejiga complicadas Las infecciones de la vejiga complicadas son más difíciles de tratar. La elección del antibiótico, la concentración del medicamento y la duración del tratamiento varían según las circunstancias. A menudo, es necesario tomar los antibióticos por 10 días o más. Por lo general, los pacientes con síntomas fuertes (fiebre, confusión, náuseas, vómitos, etc.) que sugieren de que las bacterias se han propagado a la sangre necesitarán recibir tratamiento en un hospital. Algunas veces, las infecciones de los riñones pueden tratarse sin hospitalización. Sin embargo, si el paciente es mayor o tiene un sistema inmunológico debilitado, una enfermedad debilitante o un sistema urinario anormal, es probable que necesite ser hospitalizado para recibir tratamiento.

Cuándo llamar a un profesional

Llame al consultorio de su médico si siente dolor o incomodidad al orinar, si necesita orinar con más frecuencia de lo normal o si nota que la orina tiene mal olor o contiene sangre. A las mujeres en el primer trimestre del embarazo se les realizarán análisis de orina para chequear el crecimiento de bacterias como parte de los cuidados prenatales, auque no tengan síntomas de infección de la vejiga.

Si tiene factores de riesgo para contraer infecciones de la vejiga complicadas (como sondas permanentes o anormalidades subyacentes del sistema urinario), debe ser particularmente cuidadoso y estar pendiente de estos síntomas de una infección. También debe buscar asistencia médica inmediata si tiene fiebre, escalofríos, confusión, náuseas, vómitos o dolor en la zona lumbar, ya que puede ser indicio de que una infección de la vejiga se ha propagado al riñón o a la sangre.